La ciclista noruega del Uno-X Mobility pone fin a su carrera a los 23 años tras una larga batalla contra la colitis ulcerosa

La ciclista noruega Anne Dorthe Ysland, una de las jóvenes promesas del Uno-X Mobility, ha anunciado que se retira del ciclismo profesional a los 23 años. Tras cuatro años de lucha incansable contra la colitis ulcerosa, la corredora de Trondheim ha decidido priorizar su bienestar siguiendo las recomendaciones médicas, tras un inicio de temporada 2026 donde su cuerpo ha dicho basta.
«Los médicos me han aconsejado que deje el ciclismo profesional desde que me diagnosticaron colitis ulcerosa. He intentado durante años demostrarles que podía hacer que esto funcionara, y he recibido mucho apoyo del equipo. Pero tras el inicio de esta temporada 2026, comprendí que esto no podía funcionar para mí«, afirma Ysland de manera contundente.
El impacto de la colitis ulcerosa en el rendimiento
La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria crónica del intestino que ha mantenido el cuerpo de Ysland en un estado de inflamación constante. Aunque la medicación ayudó a gestionar los síntomas inicialmente, no logró frenar la progresión de la enfermedad subyacente. Durante los entrenamientos y las carreras, la inflamación continuó aumentando a pesar del tratamiento recibido.
«Durante mucho tiempo, la medicación funcionó como un alivio de los síntomas. Me permitía entrenar y competir, y pensaba que tenía las cosas bajo control. Pero en realidad, la enfermedad seguía desarrollándose. Finalmente, la medicación dejó de funcionar como antes y mis síntomas volvieron a empeorar», explica la corredora noruega.
Tras un parón casi total en las temporadas 2023 y 2024, Ysland buscó reconstruir su base física en 2025. Sin embargo, su viaje a Australia para el arranque de este año fue el factor determinante para tomar esta decisión. La falta de respuesta física ante el esfuerzo competitivo fue definitiva para entender su nueva realidad.
«Había mantenido una actitud positiva durante mucho tiempo, pero la sensación de correr en Australia fue horrible. De hecho, no sentía que estuviera participando en absoluto. Había trabajado mucho, utilicé toda la medicina que pude para evitar los síntomas, pero seguía siendo una de las primeras corredoras en descolgarse. Me sentía fatal en los entrenamientos e incluso peor en las carreras. Fue un golpe que mi cuerpo no respondiera al buen trabajo y al buen periodo que había tenido. En ese momento, empecé a rendirme«, confiesa con sinceridad.

Un talento marcado por su paso en el WorldTour
Anne Dorthe Ysland irrumpió en la élite mundial en 2022, su primer año con la estructura del Uno-X. Aquel curso, con apenas 20 años, firmó una 13ª posición en la Omloop Het Nieuwsblad y debutó en el Tour de France Femmes, donde protagonizó la escapada en los Campos Elíseos.
El Director General del equipo, Thor Hushovd, lamenta la pérdida deportiva y humana para la formación noruega: «En primer lugar, lo sentimos de verdad por Anne Dorthe. Realmente ha intentado todo para volver a las carreras y queríamos ayudarla a recuperar su mejor nivel. Lamentablemente, su salud puso freno a eso, y estamos muy tristes de perder una de las sonrisas más grandes y mejores del ciclismo femenino. No importa lo que le pasara, Anne Dorthe seguía sonriendo y ayudando al equipo con una gran actitud«.

La visibilidad de las enfermedades invisibles
Al dejar el ciclismo, Ysland busca concienciar sobre las dificultades que enfrentan los deportistas con condiciones de salud que no son evidentes a simple vista. La ciclista describe su situación como una «discapacidad invisible» que condiciona su vida diaria más allá de la bicicleta.
«Vivir con mi enfermedad es como tener una discapacidad invisible, y no voy a poder eliminar eso. Aunque he intentado volver a mi mejor versión, a la que rendía en 2022, es desmotivador ver el gran riesgo que crea para mi vida fuera del ciclismo. Al esforzarme tanto como lo he hecho, a veces me ha puesto en un lugar peor del que quiero estar. Sé que es un tema bastante tabú, pero si mis síntomas están en su peor momento, no puedo salir a la calle sin saber que tengo un baño cerca«, revela Ysland.
La noruega concluye relatando las medidas desesperadas que tomó antes de aceptar el tratamiento biológico crónico, incluyendo ayunos de dos semanas para intentar detener el sangrado intestinal: «Incluso estuve tan desesperada que ayuné durante dos semanas para dar descanso a mi intestino y detener el sangrado. Al final, solo empeoré y me ingresaron en el hospital porque mis valores en sangre eran bajos. Me diagnosticaron anemia, y entonces comprendí que tenía que recibir tratamiento biológico, porque para entonces ya me habían diagnosticado la enfermedad crónica colitis ulcerosa«.

