La directora del UAE Team ADQ analiza el 2026, el futuro de Paula Blasi y su camino hasta el World Tour
La progresión de Cristina San Emeterio es el reflejo del crecimiento del ciclismo femenino español. De dirigir el equipo de su casa, el Río Miera-Cantabria Deporte, a liderar el rendimiento de una superestructura como el UAE Team ADQ, pasando por el centro de formación de la UCI. Cristina no solo gestiona corredoras o estrategias; gestiona sueños.
Un 2025 para el recuerdo: Estrategia sobre potencia
El balance de la temporada pasada es inmejorable. La victoria de Elisa Longo Borghini en el Giro de Italia no fue solo una exhibición de vatios, sino una partida de ajedrez ganada desde el coche. «Ganar el Giro nunca es fácil. Fue una victoria posiblemente más estratégica. Hay que ser valientes, hay que conocer a nuestras corredoras, pero hay que arriesgar«, explica San Emeterio al recordar cómo sorprendieron al pelotón el día del viento.

Esa capacidad de reacción se confirmó en el Tour de Francia. Tras el abandono de su líder, el equipo se reinventó para lograr dos etapas con la joven Maeva Squiban. Para Cristina, esto es la esencia de su bloque: «Llegar y ser capaces de vencer con Maeva, jovencísima, francesa, en la forma en la que lo hizo… fue revelación en el país«. El crecimiento es tangible y los resultados en carreras World Tour sitúan al equipo en una nueva dimensión.
Los retos de 2026: El ‘puzzle’ de mayo y La Vuelta
De cara a la nueva temporada, el calendario presenta un desafío logístico y deportivo sin precedentes. El traslado del Giro de Italia al mes de mayo genera un ‘solapamiento’ con el calendario español (La Vuelta Femenina, Itzulia y Vuelta a Burgos).
«Me encantaría decirte que va a ser para bien, pero genera dudas. Mayo es un mes muy complicado, muy cargado de carreras importantes«, confiesa la directora cántabra. La preocupación es real, especialmente tras un 2025 donde la salud de las corredoras tras las clásicas de las Ardenas mermó las alineaciones en España. «Correr en casa siempre es un valor añadido. ¿De qué manera va a afectar el cambio de fechas? No lo sé todavía, pero ya altera la selección de los equipos«, añade con cautela.

El bloque español: Experiencia y diamantes en bruto
Cristina San Emeterio tiene bajo su tutela a tres perfiles españoles muy distintos pero fundamentales para el proyecto del UAE Team ADQ:
- Mavi García: El regreso de la balear al equipo es «un motivo de alegría. Es experiencia, es una corredora que viene de una carrera de éxitos y es un año para disfrutar y dar el testigo a las jóvenes«.
- Paula Blasi: La gran revelación de 2025 con un paso por las Ardenas inmejorable. Cristina tiene claro que el talento debe protegerse: «No queríamos acelerar el proceso. Su rendimiento viene dado por su talento, pero hay que seguir cuidándola. No queremos marcar límites, pero tampoco forzar el proceso«.
- Celia Torres: La nueva incorporación desde junior para el equipo de desarrollo. «Es una corredora que promete. Queremos que se sienta cómoda en ese proceso de transición al WorldTour«.
Una vida dedicada al ciclismo sin límites
El ascenso de Cristina en apenas cinco años es un ejemplo de profesionalización meteórica. Desde enviar su currículum a la UCI hasta ser jefa de rendimiento en el WorldTour, su motor ha sido la pasión heredada en Cantabria. «He tenido una suerte muy muy grande de vivir el ciclismo desde pequeña, con mi familia, con el equipo de casa y ver el ciclismo como un algo, hasta a día de hoy que es mi profesión«, explica con orgullo.
Esa inmersión total, marcada por su familia con su padre, su hermano, su madre y sus tíos, le permitió naturalizar roles que históricamente parecían lejanos. Tras formarse en Ciencias del Deporte y ser ciclista –«empecé siendo ciclista y eso me permitió también conocer el deporte como tal«-, San Emeterio nunca percibió límites en su entorno cercano.
«La realidad es que yo no he tenido una limitación ni física ni ideal de decir no puedo ser algo, no puedo llegar a ser directora de un equipo o entrenadora«, reflexiona.
Para ella, el éxito actual es el resultado de la constancia y de haber construido, paso a paso, desde las categorías de base hasta alcanzar la categoría continental con el Río Miera. Cristina insiste en que, aunque el talento es necesario, la ambición y la capacidad de demostrar la valía en diferentes roles son las que marcan la diferencia:
«Los límites los ponemos nosotros, evidentemente no siempre podemos llegar hacia lo que soñamos, pero hay que trabajar para ello. A veces llegamos, pero hay que mantenerse».
Hoy, su figura trasciende los resultados deportivos para convertirse en un referente para las nuevas generaciones de mujeres que buscan su lugar en el staff técnico del pelotón internacional. Al ver a chicas jóvenes formándose para ser entrenadoras o directoras, Cristina siente que su trayectoria tiene un propósito inspirador: «Estás sin querer dando alas a cualquier persona que quiera y que quiera intentarlo«.
