La corredora suiza lidera al EF Education-Oatly con la ambición de mejorar su podio del año pasado

La brisa de la Liguria trae consigo el aroma de la competición ante el inminente inicio de la Milano-Sanremo Women 2026. Tras su espectacular tercer puesto en la edición inaugural, la ex campeona suiza Noemi Rüegg regresa a la línea de salida en Génova con un estado de forma ascendente y galones de líder absoluta.
La prueba, que recorre 156 kilómetros por la Riviera dei Fiori, se ha consolidado como el Monumento más impredecible de la primavera. Para profundizar en los detalles del trazado y el resto de favoritas, puedes consultar nuestra previa de la Milano-Sanremo Women 2026.
Lecciones del podio inaugural en la Vía Roma
El año pasado, Rüegg demostró su capacidad para codearse con la élite mundial al resistir los ataques en el Poggio y sprintar con fuerza en Sanremo. Reflejando esa experiencia, la ciclista del EF Education-Oatly destaca que el conocimiento táctico acumulado será clave este sábado.
«El año pasado demostramos que este recorrido se adapta muy bien a mis características. Sanremo fue una de las carreras más potentes que hice el año pasado, no solo por el resultado, sino por cómo rodamos como equipo. Era la primera edición y nadie sabía realmente qué esperar. Nos mantuvimos muy unidas, aunque hubo momentos complicados por las caídas».
Estrategia ofensiva: endurecer la carrera desde los ‘Capos’
Para esta edición de 2026, el planteamiento del equipo no será defensivo. La intención es aprovechar la potencia del bloque para desgastar a las velocistas puras mucho antes de llegar a la Vía Roma. Rüegg anticipa una carrera frenética que empezará a seleccionarse en los tres ‘Capos’ previos a la Cipressa.
«Creo que este año va a ser mucho más duro que el anterior. Los equipos se han dado cuenta de que, para batir a las esprínteres puras, necesitamos soltarlas antes. Espero una carrera muy exigente ya desde el Capo Mele y el Capo Berta. Nos interesa que la carrera sea lo más dura posible para llegar a meta en un grupo reducido».
El equipo, que cuenta con ciclistas de la talla de Cédrine Kerbaol, Henrietta Christie y Alice Towers, tiene la misión de proteger a Rüegg en los sectores costeros para que llegue con frescura a la base del Poggio, donde se deciden los Monumentos.
El factor psicológico en el Poggio di Sanremo
Los últimos cinco kilómetros de la ‘Classicissima’ se viven en una especie de trance competitivo. Para Rüegg, la clave reside en la capacidad de sufrir y mantener la sangre fría en el vertiginoso descenso final.
«Cuando llegas al Poggio, pasan muchos pensamientos por tu cabeza, pero a la vez ninguno, porque estás en un túnel donde no te das cuenta de nada más. Es algo natural, tu cuerpo sabe qué hacer».
Con su reciente victoria en el Tour Down Under este enero, Noemi Rüegg llega a Italia como una de las pocas corredoras capaces de escalar con las mejores y, a la vez, rematar con éxito en un sprint de grupo selecto.
