La ciclista brasileña Tota Magalhães afronta en 2026 su segunda temporada con el Movistar Team dentro del World Tour femenino
Tras un primer año en la máxima categoría en el que disputó Giro de Italia, Tour de Francia y La Vuelta, la corredora repasa en esta entrevista sus sensaciones, el proceso de adaptación al equipo y sus objetivos de futuro.
Tota Magalhães inicia la nueva temporada con ilusión. “Muy bien, ya con ganas”, explica, después de completar el training camp del equipo. “Hemos hecho ahora nuestro Training Camp para la próxima temporada y con ganas”.
El 2025 fue un año especialmente intenso para la ciclista brasileña, en su debut en el World Tour. “Fue muy especial el Giro y el Tour, la verdad”, reconoce. Tota destaca su adaptación al equipo desde el primer momento: “Muy contenta con el equipo, me siento en casa y con ganas de 2026”.
A la hora de valorar la temporada pasada, Tota lo tiene claro. “Personalmente yo creo que un 8”, señala, subrayando el buen inicio de su andadura en el Movistar Team.

De cara a este nuevo año, afronta la pretemporada con una idea muy concreta. “Con ganas de poner lo aprendido en la práctica. Ya tenemos un plan para esta temporada”, explica.
La ciclista brasileña recuerda que su proceso ha sido diferente al de otras corredoras. “He empezado un poco tarde en el ciclismo y he llegado tarde a Europa”, afirma. Esa circunstancia le obligó a acelerar su aprendizaje: “Tuve que aprender un poco más rápido”, reconoce.
Tras varios años en Europa, nota la evolución: “Ahora ya tengo como mucha más experiencia, pero claro que hay que siempre estar ahí pendiente de aprender”.
2026 es un año clave.
“Creo que es un año importante para mí por el tema de poner en práctica lo que aprendí estos últimos tres años”, explica. En cuanto a sus objetivos, no cambian: “Continuar haciendo el trabajo que estoy haciendo”, resume.
Mirando más a largo plazo, la ciclista no esconde una ilusión personal. “Claro que me gustaría ganar una carrera profesional, que aún no he ganado, solo nacionales”, afirma. Aunque pone el acento en el trabajo colectivo: “Estar ahí con Marlen Reusser y hacer mi trabajo”.
Los inicios en el ciclismo
Tota también recuerda cómo empezó todo: “He empezado por mi familia, con una salida de Navidad. Con quince años empecé a ir con ellos, pero como un hobby”, explica. Más tarde, en 2015, llegó el punto de inflexión: “Fue el cambio de decir: quiero intentarlo”.
Antes de cerrar, Tota Magalhães lanza un mensaje a las jóvenes ciclistas: “Al final es trabajar, confiar en el proceso, trabajar poco a poco. Hacer las cosas bien hechas, que los resultados serán buenísimos”.
